Evitar la obesidad infantil
El alimento nos aporta las nutrientes que necesitamos para todas las células de nuestro cuerpo, tanto sustancias como energía. La obesidad se produce por un desequilibrio entre los ingresos calóricos y el gasto energético que se produce por la actividad de la vida diaria y el deporte.
La obesidad infantil está aumentando desde hace una década, estimulada por un estilo de alimentación poco saludable. Una nutrición con gran cantidad de grasa, escasas frutas y verduras y escasos alimentos naturales aporta gran cantidad de calorías al niño.
Un niño que realiza poca actividad física, utilice muchas horas al día la computadora o mirando televisión tendrá un desequilibrio en su balance energético, ganando kilos de peso.
La alimentación inadecuada de los niños está influenciada por sus padres y lleva a que la obesidad infantil sea un problema actual de salud pública.
La vida sedentaria, con mayor cantidad de horas que el niño pasa frente al televisor o los juegos electrónicos no contribuye a que gaste las calorías extras que consume por su alimentación.
Es necesario modificar la alimentación habitual, disminuir la cantidad de horas diarias de televisión, practicar un deporte 2 a 3 veces por semana como forma de evitar la obesidad infantil.

