El descanso del bebé
El sueño, forma una parte muy importante en el desarrollo de un niño. Este descanso proporcionará al bebé la regulación de temperatura que necesita, así como la necesidad de reparar el desgaste que ha hecho a lo largo del día. Los bebés suelen dormir largos periodos de tiempo, tanto de noche como de día. Esto se debe a que su desgaste energético es más fuerte que el de un niño de más edad o un adulto, repercutiendo directamente en sus horas de sueño.
Las dos etapas en el sueño del bebé son: la REM y no REM. Según vayan pasando las semanas, el bebé cederá menos tiempo a las REM otorgando más tiempo a las no REM. De forma que se volverá más atento y dedicará menos tiempo a sueños más largos y profundos.
Es muy importante respetar las horas de sueño de los bebés. Rodearle de un buen clima, y sobretodo, un horario fijo, ayudará al bebé a tener un sueño correcto y cómodo. Lo que se convertirá en beneficioso para él. Como se suele decir, un niño que duerme mucho, en el futuro será más listo que uno que no lo ha hecho, y es que hay estudios que corroboran esta idea.

